Compré hace un tiempo esta herramienta de Strike Works, una compañía japonesa dedicada principalmente al género de las novelas visuales, para crear varias de ellas sin necesidad de programar o, siendo más exactos, sin picar código, pero no había encontrado oportunidad de probarla hasta ahora.
No era la primera vez que me dedicaba a tan noble tarea. Ya tenía experiencia tras haber desarrollado Jim del espacio exterior 2 y Elecciones generales, que podéis encontrar en mi perfil de Itch.io, aunque para ello había utilizado Renpy. Podría haber continuado usando este framework de Python pero hay un par de cuestiones que me echan para atrás a la hora de volver a usarlo para futuros proyectos: tener que escribir código, que aunque sencillo, me lleva mucho tiempo hacer si quiero evitar errores de sintaxis y demás, y por otro lado, la dificultad para exportar a HTML. Cuando comencé a usarlo, no existía dicha opción siquiera; solo se podía compilar un ejecutable para los principales sistemas operativos de escritorio aunque creo que a día de hoy esto está más o menos resuelto.
Por eso, cuando vi en las rebajas de Steam que Tyranobuilder estaba a buen precio (suele estar en una media de 15 euros en las rebajas estacionales de la tienda), con su edición visual y exportación a web, no me lo pensé. Aun así, dudé entre este y Visual Novel Maker, de los creadores del archiconocido RPG Maker, que quizá caiga este verano, dejando la elección al producto del azar.
Pues bien, tras realizar un micro proyecto literario: Palomas al vuelo, tengo que contar lo siguiente:
. Con Renpy (RP) se tiene mucho más control de lo que puede hacerse en una novela visual. Esto pasa siempre con las herramientas visuales, no es un defecto per se de Tyranobuilder (TB) que te da alguna opción de personalización del menú, botones, etc pero no llega al nivel que puedes obtener con un código escrito por ti mismo, al menos no fácilmente. No digo que no se pueda ni que sea más fácil aprender a escribir código hasta ser un profesional de la personalización. Pero con Renpy es más directo modificar los aspectos visuales más básicos.
. Encuentro muchos problemas para hacer cosas tan sencillas como cambiar de color el nombre del personaje o añadir una imagen que lo represente en pantalla. Seguramente se pueda hacer, pero no de forma tan trivial como en RP.
. Es un programa enfocado, en principio, a quienes quieren crear historias sencillas sin preocuparse de mucho más que la historia y los diálogos.
. Me parece engorroso tener que ir comprobando que el texto que escribas para un personaje no sobresalga de la caja de texto.
. La comunidad es más pequeña que la de otros engines de creación de videojuegos, lo cual hace más complicado resolver tus dudas o descubrir nuevas funcionalidades que añadir a nuestros juegos.
. Al abrirlo me recuerda a los RPG Maker antiguos, traducido por usuarios voluntarios. La traducción al inglés no es todo lo buena que podría ser.
. Los más veteranos podrán usarlo como creador de prototipos, aunque para eso quizá es mejor Twine que permite la exportacion posterior a Renpy. Lo bueno es que me da la sensación de que una vez dominados todos los trucos de TB, solo tendré que preocuparme de la historia y los recursos multimedia, pudiendo crear historias como churros. Investigaré más por Internet.
En resumidas cuentas, si has usado otro engine anteriormente, como siempre, la curva de aprendizaje será mayor. El ser humano se acostumbra rápido a usar una herramienta y el cambio a otra puede ser, si no traumático, si costoso. Pese a todo lo dicho, al final más que de las limitaciones de la herramienta, depende de las limitaciones del desarrollador y el tiempo que le dedique al proyecto, el conseguir lo que se desea plasmar en pantalla o no.























