Mostrando entradas con la etiqueta guerra fria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra fria. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de diciembre de 2014

Juegos de la Guerra Fría (IV): El peso del gobierno

En "La zona muerta", un aterrador Christopher Walken intentaba atentar contra un candidato a la presidencia de los Estados Unidos pues en sus visiones futuristas, veía cómo este, habiendo ganado las elecciones, comenzaba una guerra nuclear que llevaría al planeta a su destrucción. En "Marea Roja" era el comandante de un submario nuclear el que pretendía hacer volar los misiles de la nave, teniendo que enfrentarse a un motín dirigido por Denzel Washington que ante la poca fiabilidad de las órdenes recibidas y analizando las catastróficas consecuencias que podría tener dicha acción, se rebelaba contra su superior.

Jamás el apretar un botón tuvo tanta repercusión para las vidas de miles de millones de seres humanos, y la potestad de hacerlo la tuvieron durante muchos años solo dos hombres, dos únicos hombres: el secretario general del PCUS y el presidente de los USA.

Como siempre, los videojuegos han tratado este aspecto en juegos de gestión "presidencial" para ambos bandos de la guerra fría. El más conocido es Shadow President. El juego de DC True publicado en 1993 para PC es un simulador político en el que nos pondremos en la piel del presidente de los USA en los ultimos coletazos de la guerra fría, con una URSS a un paso de ser historia y Saddam Hussein opositando para aparecer en la misma con letras de sangre y petroleo. Nuestros consejeros querrán llevarnos por buen camino e intentarán disuadirnos de que lancemos un ataque atómico contra San Marino, lo cual por cierto causará la condena de toda la comunidad internacional, vete tú a saber por qué razón.

El objetivo de este juego era dirigir la nación más poderosa del planeta tratando de que nuestras decisiones no nos llevaran al asesinato, el impeachment o la derrota en las siguientes elecciones. Para ello contábamos con un puñado de asesores en distintas áreas de gobierno: energía, defensa, etc y la inestimable ayuda del CIA World Factbook. A decir verdad lo más divertido era comenzar a invadir paises y lanzar 
misiles contra los países que peor nos caían. Ya solo por eso merecía la pena dedicarle unos minutos. Además podíamos encargar asesinatos selectivos, dar armas a los rebeldes, promover golpes de estado, ofrecer ayuda militar a nuestros aliados y luego otras cosas más aburridas como promover derechos humanos, regular el comercio y chorradas varias.

Tres años después apareció en el mercado, con gráficos renovados, una continuación de desconcertante nombre: Cyberjudas, en el cual la interfaz se simplifica y se pierde el encanto de los píxeles que presentaba su antecesor, siendo sustituido por esos gráficos renderizados de los que tanto se abusó en los 90. Es un título tan desconocido que si se busca en Youtube, lo primero que aparece es un vídeo de nuestro siguiente título...

Al otro lado del telón de acero tenemos Crisis in the Kremlin, del año 1991, juego de la compañía Sphere Inc y desconocido para mí, que descubrí por casualidad clasificando mi colección de juegos clásicos de MSDOS. La jugabilidad difiere bastante de Shadow President aunque la premisa es la misma: manejar los designios del país, en el canto del cisne de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Al comienzo del juego podemos elegir entre un reformista (Gorbachev), un nacionalista (Yeltsin) y un miembro de la linea dura del partido como Brezhnev, más comunista que los Boy Scout. Las opciones son pocas, no tienen la complejidad de Shadow President pero la gracia reside en poder manejar la superpotencia comunista, algo que creo es más o menos nuevo. y que tiene su punto. La realidad nos pedirá tomar medidas excepcionales que, sin embargo, no podremos tomar de buenas a primeras porque el Politburó nos echará a patadas. En mi primera partida me hicieron una moción de censura y entre las opciones que me dieron para tratar de sortearla, elegi confiar en el pueblo al que tantas libertades había dado para que anularan mi destitución. No movieron ni un dedo los muy cabrones.

Una vez seleccionemos nuestro alter ego presidencial, comenzaremos nuestro diario en el Kremlin y recibiremos la bienvenida por parte del gobierno. Nos veremos entonces ante un mapamundi centrado en nuestros dominios en el que se irán sucediendo noticias que podremos conocer en boletines de la GNN y la BBS. Tendremos un Télex con información reservada sobre la situacion en nuestro país y diversos mensajes a los que deberemos dar respuesta en el apartado "Crisis" del interfaz gráfico. 
Cuando surja un problema puntual podremos elegir una posible solución entre una lista de opciones.

Otros apartados son el de Budget, donde podremos asignar recursos a distintas áreas del gobierno y Policies, que modificarán nuestras politicas de libertad de prensa, defensa, etc. Al principio puede que nos veamos tentados de cambiar radicalmente nuestro gobierno e introducir el libre mercado, la libertad de expresión y el uso del tanga obligatorio, todo a la vez. De hacerlo, el Soviet Supremo nos retirará del cargo y nos regalará un bonito retiro en Siberia. Lo mejor será al principio no tocar nada de forma significativa, especialmente el dinero dirigido a los políticos, porque entonces nos darán la patada en el acto, como en la vida real.

Distintos eventos históricos se irán sucediendo durante la partida, como la tragedia de Chernobyl o el tratado START de reducción de armas nucleares, el nacionalismo ruso de Yeltsin o un terremoto en Armenia para el cual pedí dinero a los americanos y estos me dijeron que nanai. Deberemos responder a estos hechos de la forma más apropiada posible. Y más nos vale hacerlo bien pues el objetivo del juego es durar el mayor tiempo posible en el trono rojo de Rusia. Hay que señalar que el juego poco menos que nos obliga a desmantelar la URSS siendo casi imposible mantenerla unida pasada determinada fecha, por lo cual recibió varias críticas. En cualquier caso, hoy ya no se hacen juegos tan educativos como estos. Y es una pena.



sábado, 12 de abril de 2014

Juegos de la guerra fría (III): Una curiosa coincidencia

A veces la vida te sorprende de formas que no creerías: descubres que el nuevo novio de tu ex es un amigo al que no habías visto desde hacía décadas, te toca un viaje a Nueva York justo cuando estás a punto de entrar en prisión o, como me ocurrió a mi ayer, trasteando en la lista de juegos antiguos para MS-DOS con los que suelo pasar la tarde, descubres este: Battle on the Black Sea.

Desarrollado en 1992 por el ruso Bashurov V., alias  Bady, se trata de una nueva adaptación a ordenadores del casi prehistórico juego de los barquitos. Para aquellos que hayan nacido con los Teletubbies correteando por la tele, dicho juego solía practicarse en las clases más aburridas de la E.G.B. con la única ayuda de un pedazo de papel, un lápiz y un compañero. Cada uno dibujaba una cuadrícula y colocaba en ella un determinado número de barcos de distintos tamaños. Imagino que existen ciertas reglas respecto al tamaño de los mismos pero en mi caso solía crear megadestructores, superportaaviones y cuarenta mil submarinos de bolsillo más dificiles de hundir.

Un jugador "cantaba" la casilla del enemigo donde pensaba que podía encontrarse una embarcación y en caso de no acertar, el turno pasaba al otro jugador. Puede parecer un juego muy chorra pero este y el ahorcado salvaron a más de uno de una depresión por aburrimiento extremo.

En el videojuego que nos ocupa, todo esto está muy bien representado, jugando eso si contra la máquina. Primero deberemos colocar nuestros barcos y luego, de forma bastante dinámica, moviendo un puntero en forma de mirilla de periscopio, deberemos elegir la casilla del enemigo y disparar, lo cual añade bastante velocidad a la acción.

Pero si hablo de este juego en esta sección es porque lo sorprendente llega cuando ves que el juego está 
planteado como la lucha entre dos bandos, que son ni más ni menos que ¡Ucrania y Rusia! (aunque nosotros únicamente podremos jugar con los hijos de Putin) Si habéis estado atentos a las noticias del mundo más allá de los polígonos redondeados, sabréis que actualmente existe un contencioso entre ambos países que amenaza con resucitar la guerra fría, si es que alguna vez esta murió, con riesgo de invasiones, anexiones de territorio, escalada armamentística, etc.

¿Y qué sabían en el 92 de lo que pasaría hoy? Nada, sin embargo lo que ocurre en la actualidad viene de lejos. Resulta que apenas unos meses antes de que se desarrollara el juego, el parlamento de Ucrania había aprobado el acta de independencia de la Unión Soviética, que estaba desmoronándose a toda velocidad, lo cual provocó bastante resquemor entre los rusos, teniendo en cuenta la historia común de ambas naciones, como el "regalo" de la península de Crimea a Ucrania a mediados del siglo XX. Imagino que el tal Bady, quiso reflejar la tensión que se vivía, si no a nivel gubernamental, sí a nivel de calle, de una forma simpática y divertida.

El paso del tiempo sin embargo nos deja una amarga lección. Han pasado 22 años desde la publicación de este juego y las hostilidades parece que vayan a pasar de la pantalla a la vida real, del pixel a la pólvora. Está claro que el ser humano nunca aprenderá nada.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Juegos de la Guerra Fría (II): Invasión U.S.A.

Los Estados Unidos no siempre han sido la potencia con vocación de gendarme mundial que es ahora,
aunque ya en franca decadencia. Durante décadas primó la llamada doctrina Monroe en la que definía su área de influencia dentro del continente americano, como han tenido la oportunidad de sufrir los amigos del sur. Sin embargo, a principios del siglo XX estalló la guerra en Europa y los estadounidenses comprendieron que el mundo de pronto había empequeñecido y sus intereses podrían estar no solo en su "patio trasero" sino en lejanos campos de batalla de continentes casi desconocidos para sus ciudadanos.

Desde su creación como estado el 4 de julio de 1776, en pocas ocasiones han sido atacados y mucho menos invadidos, siendo destacables la guerra de 1812 contra los ingleses y las escaramuzas de Pancho Villa en la frontera sur, tras el cual se enviaron a figuras míticas del ejército americano como el general Pershing, que daría nombre a un misil nuclear de alcance intermedio y el futuro general Patton. Su posición entre dos vastos océanos les hacía creer casi invulnerables a los ataques de posibles enemigos, hasta que llegó la paz en Europa tras la 2ª guerra mundial, y con ella, el terror a que el ejército rojo, con los impresionantes medios de transporte modernos, invadiera como una marea de sangre el país de costa a costa. Al fin y al cabo, los soviéticos tenían Alaska a tiro de piedra, y puntas de lanza desde donde lanzar sus ataques, como Cuba, Nicaragua, etc. Esto hizo que los estadounidenses intervinieran con más encono en la política de los países centro y sudamericanos intentando colocar gobiernos afines al de Washington y de paso se aseguraba de que ninguno de ellos amasara suficiente poder como para plantarle cara en el continente. En este contexto se desarrolla la invasión de Granada, Bahía de Cochinos, el golpe de estado de Pinochet y tantos otros.

De esta paranoia de la Guerra Fría surgió el "preparacionismo", que con la actual crisis civilizacional en la que nos encontramos, ha encontrado nuevo combustible con el que mantenerse en activo: personas que se arman hasta los dientes y se preparan para enfrentar con un gran poder de fuego, una cruenta lucha contra un hipotético invasor en sus calles residenciales. La cultura popular no podía mantenerse al margen de este miedo y películas como Amanecer Rojo (con reciente remake) o Invasión U.S.A. de Chuck Norris, mostraban dicho escenario a unos impresionables americanos que corrían a avituallarse de M16 y suministros que almacenaban en sus búnkeres familiares mientras dedicaban los fines de semana a disparar ciervos con nombres como Anatoli o Sergei.

Y como no podía ser menos, los videojuegos también se han ocupado de este tema, en títulos de diversa 
índole, aunque ha sido el género de estrategia bélica el que obviamente mejor lo ha representado. Estos son algunos de los más destacados:

Freedom Fighters: cuando Eisenhower envió los primeros consejeros militares a Vietnam del sur, lo hizo con una idea en mente, que el pequeño país asiático no cayera en manos del comunismo internacional. La teoría del dominó, que predicaba que si el bloque capitalista dejaba que un aliado cayera bajo la órbita soviética sin hacer nada, esto daría ánimos a las fuerzas subversivas de otros lugares y produciría una reacción en cadena de países que irían cayendo uno tras otro ante el totalitarismo soviético.

Es en una realidad alternativa en la que esta teoría se cumplió, en la que se desarrolla este juego de acción en tercera persona para PC, PS2, GameCube y Xbox lanzado en 2003. La Unión Soviética ganó la carrera atómica y puso fin a la 2ª guerra mundial lanzando una bomba nuclear sobre Berlín, convirtiéndose en un referente mundial y colocando regímenes amigos en todos los países del mundo, dejando totalmente aislados a los Estados Unidos.


Manejaremos a Christopher Stone, un fontanero, que junto a su hermano tiene la mala suerte de ir a hacer una reparación a casa de una conocida líder anticomunista, el día en que la URSS decide invadir Nueva York. Christopher logrará escapar pero los rusos capturarán a su hermano, lo que le llevará a iniciar una lucha contra el ocupante que le convertirá en el líder de la resistencia en la ciudad que nunca duerme, bajo el sobrenombre de "El fantasma de la libertad"; con claras reminiscencias a la guerra revolucionaria que dio forma al país, en el que son los propios ciudadanos los que cogen las armas para luchar contra la tiranía, lo cual se nota en la escasa, por no decir nula presencia del ejército americano en todo el juego (el favorito de las milicias sin ninguna duda)

El juego incluía un componente táctico pues a medida que íbamos cumpliendo objetivos, conseguíamos puntos de reputación que nos permitía llevar con nosotros a otros guerrilleros que podíamos encontrar por los escenarios y a los que podíamos dar órdenes básicas como: atacar, defender, seguirnos, etc. Como curiosidad, estaba planeada una segunda parte de este título, que finalmente no llegó a ver la luz. Se puede encontrar en Internet incluso una carátula del juego

Red Alert 2: Al final lo ha conseguido. Tras años de arduo trabajo, Albert Einstein consigue fabricar una máquina del tiempo con la que volver al pasado, liquidar a Hitler antes de que se convierta en líder del partido nazi y ahorrar al mundo el sufrimiento causado por la Segunda guerra mundial. Es así como viaja a la cárcel de Landsberg, donde Hitler ha pasado recluido los últimos meses tras el fallido Putsch de la cervecería de Munich y le dispara en cuanto sale de ella. Sin embargo este hecho acarreará imprevistas consecuencias, como cualquiera que haya visto Regreso al futuro sabrá. Sin la Alemania nazi para servir de contrapeso a la rusia comunista, Stalin lanza una invasión total contra Europa, poniendo a los aliados en jaque. Con nuestra ayuda, el premier soviético será derrotado solo para que su puesto lo ocupe un lejano descendiente del zar, cuyas ansias imperiales le llevarán a invadir los USA, comenzando por Nueva York, para esclavizar a sus habitantes con una baliza psíquica, lo que nos llevará a luchar, entre otros, en lugares como Washington D.C. o Hawaii.


Quién lo iba a decir ¿verdad?

¿Quién no conoce la saga Command and Conquer y su spin off Red Alert? Juego para PC de la mítica compañía Westwood, nos encontramos ante un RTS de la vieja escuela, en el que gana el que más unidades amase y lance contra la base enemiga. Divertido, rápido e ideal para jugar contra unos colegas.

World in conflict: título de Massive Entertainment, publicado por Sierra en 2007 para PC y X360
comienza con la invasión de Berlín en 1989 atravesando el muro los soviéticos, que piensan evitar el colapso económico del estado, con la guerra. Estando desarrollados la mayor parte de los juegos en los USA es normal que estos tengan lugar en dicho país, aunque el escenario europeo era mucho más realista. De todas formas se tenia por seguro que el viejo continente caería bajo las garras comunistas en cuestión de semanas, degenerando el conflicto en una guerra nuclear. La doctrina de la OTAN establecía que era imposible parar a la divisiones acorazadas soviéticas. Nunca se sabrá si dichos informes eran exagerados con el objetivo de que el complejo militar-industrial consiguiera más contratos para fabricar armas, pero el caso es que los rusos tenían muchos tanques y la resistencia de los aliados era paupérrima en comparación. Se decía que en cuanto cruzaran el Rin, el uso de las armas nucleares sería inevitable, aunque tampoco sabremos si se hubiera llegado a ese extremo o si era simple propaganda disuasoria. En caso de no apretar el botón, se recurriría a una defensa numantina en la península ibérica, que sería la base de operaciones desde la que lanzar una contraofensiva que devolviera la libertad a los territorios ocupados.

De todas formas, pese a este comienzo, WIC tiene lugar en la costa oeste de los USA. Desde Seattle, y camuflados en inocentes contenedores de carga en barcos de transporte, las fuerzas soviéticas lanzan una 
invasión a gran escala, aprovechando que el grueso de las unidades americanas está en el continente europeo.

Nos encontramos ante un juego de estrategia en tiempo real (RTS) en el que en cada escenario que se nos plantee tendremos un número determinado de unidades con el que cumplir distintos objetivos. Nada de conseguir recursos para construir más efectivos, aunque en determinados momentos podremos conseguir tanto refuerzos, como apoyo de la artillería y de la aviación.

Con unos gráficos más que decentes y optimizado para correr en equipos antiguos con una calidad aceptable, es un juego más que recomendable para los amantes de la táctica, pues también deberemos hacer un buen uso del terreno si no queremos acabar hechos fostatina a las primeras de cambio.

Dos años después se lanzó la expansión Soviet Assault, con seis nuevas misiones en las que controlaremos al bando soviético en su lucha por el control de los USA y que unido al juego original, nos ofrece una visión más cinematográfica de una historia más emotiva de lo que uno podría pensar viniendo de un juego de guerra.

Dejando de lado el escenario de la Guerra Fría, hay que hacer mención a distintos títulos en los que se planteaba también la invasión del territorio americano. Como por ejemplo Homefront, de Kaos Studios para PC, PS3 y X360 en el que el enemigo ruso se cambia por el más actual norcoreano, que tras una serie de catastróficas desdichas se convierte en una potencia regional en Asia (total, por fantasear...) Una alternativa algo más realista se nos ofrece en Turning Point: Fall of liberty, en el que tras la muerte de Churchill a principios de los años 30, los nazis se hacen con el control de Europa y ponen sus ojos en los Estados Unidos. Si en Freedom Fighters manejábamos a un fontanero, en esta ocasión el protagonista es un obrero de la construcción. ¿Casualidad?. Dicen que es un FPS tan malo que no merece la pena hablar más de él. Y por supuesto, no se puede dejar de hablar de la saga Modern Warfare, donde los rusos intentan, una vez más, hacerse con la costa este de su archienemigo, por un quítame allá esas pajas.

Todos los juegos, como hemos visto, se basan en escenarios inventados, unos más realistas que otros. No hay ninguno que tome determinados puntos de la historia pasada para a partir de ahí tejer una historia. Y esto es así porque durante la Guerra Fría una invasión tanto de los USA como de la URSS era imposible. Empezando por la logística de una invasión de esa escala seria imposible de ocultar. Tanto uno como otro tenían un complejo sistema de radares y satélites que habría detectado cualquier aeronave sospechosa o barcos que zarparan con rumbo a sus fronteras; hay cosas que no se pueden ocultar. Por ejemplo en El juego de Ender, uno de los personajes detectaba que la facción soviética se estaba preparando para la guerra por el cambio en los horarios de los trenes con el fin de reacomodar los convoys de tropas.

Por desgracia, la única forma en que ambos colosos se hubieran podido enfrentar de forma directa hubiera sido con un intercambio de misiles nucleares. Por suerte, nunca tuvimos que vivirlo.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Juegos de la Guerra Fría (I)

Abril de 1945. Europa lleva más de un lustro de conflicto armado de proporciones apocalípticas, iniciado por las políticas expansionistas de Hitler. Multitud de países cayeron bajo el yugo nazi pero eso ya es historia. El Reich que iba a durar 1000 años está cercado, 11 años después de su creación, en una pinza mortal por las fuerzas de los aliados. En el oeste por los ejércitos anglo-americanos y en el este por el ejército rojo de la Unión Soviética. 


A finales de mes ambos contendientes se dieron la mano en el Elba y confraternizaron entre ellos bebiendo vodka y cerveza, cantando y soñando con la vida que llevarían de civiles, mientras en las altas esferas se repartían el continente partiéndolo en dos, la mitad occidental bajo influencia americana y la oriental bajo la soviética, que no tardó en crear gobiernos títeres en los países bajo su "jurisdicción", lo que causó un gran temor entre los aliados que temían que Stalin no se detuviera ahí e instaurara regímenes comunistas en todo el mundo por la fuerza directa o por métodos clandestinos. Los antiguos aliados se convirtieron en enemigos y dio comienzo: la Guerra Fría.

Este conflicto de baja intensidad entre las dos superpotencias influyó en todas las áreas de la vida y la cultura: cine, televisón y música entre otras formas de arte, dieron forma a los temores, anhelos, historias o sufrimientos que provocó, y cuando aparecieron los videojuegos, estos no pudieron abstraerse del contexto histórico y social en el que fueron creados.

Obviamente los juegos con temática de la guerra fría tocaron la vertiente militar del conflicto, con especial atención a la década de los 80, finiquitada la distensión de la década anterior, cuando la industria experimentó grandes avances en la tecnología una vez superado el crash del 83.

La lista de títulos sería muy extensa, sin embargo intentaré hablar de los más destacados en sucesivas entregas.

. S.D.I.: acrónimo de Strategic Defense Initiative (Iniciativa de defensa estratégica), aunque a la versión para Master System II se la llamó "Global Defense". Hace referencia al popularmente conocido como "Guerra de las galaxias" de Reagan, un complejo sistema de defensa antimisiles que consistía en plataformas orbitales de ataque armadas con cohetes e incluso haces de partículas o lásers, satélites militares y una compleja red de radares entre otros sistemas, que de haber sido llevado a cabo en su totalidad, hubiera supuesto el inicio de una acentuada carrera armamentística y la ruina total de los EEUU. Dicen que fue el intento de hacerse con un sistema de defensa parejo lo que empujó a la URSS hacia su caída, en un análisis demasiado simplista desde luego.

El juego, publicado en 1987 por SEGA,  consiste en dos tipos de fases. En una, tomaremos el control de un satélite militar que debe acabar a tiros con los misiles enemigos que nos vengan al paso mientras recorremos el espacio junto a la Tierra. Manejábamos el satélite y la mirilla de disparo de forma independiente y el control en Master System añadía un plus de dificultad que no existía en otras plataformas. Al mover la cruceta del pad controlábamos la mirilla y con el botón 1 disparábamos, pero si un misil venia hacia nosotros debíamos esquivarlo dejando pulsando el botón 2 y moviendo la cruceta. Debíamos procurar eso si que no se nos escapara un número determinado de misiles. Puede parecer farragoso pero desde luego no se me ocurre otra forma de controlar nuestro satélite.

En el segundo tipo de misiones nos encontramos con un ¿homenaje? digamos una versión sencilla del Missile Command. Con la parte superior de la esfera terrestre como escenario deberemos acabar con todos los misiles que caígan sobre ella haciéndolos explotar antes de que acaben con nuestras ciudades.


Pese a su dificultad y su sencillez (o más bien gracias a ella) el juego se volvía desafiante para quien lo probara, aunque a decir verdad poco tenia que ver con aquella "Guerra de las galaxias" que tantos ríos de tinta hizo correr en la prensa de su tiempo.

. Red Storm Rising: En los 80 el rey de los thrillers políticos era Tom Clancy. Antes de convertirse en el padre de las operaciones especiales con Rainbow Six o Ghost Recon o las de espionaje con Splinter Cell, todos ellos libros que se volvieron videojuegos, en 1986 escribió Red Storm Rising (Tormenta Roja en español) un libro que incluso llegó al despacho oval de la Casa Blanca por el realismo con el que trataba una posible Tercera Guerra Mundial.

No había pasado demasiado tiempo tras la rendición japonesa, cuando el mundo entero comenzó a temer un nuevo choque armado que esta vez si, terminase con todas las guerras y con la humanidad de paso. Aquel Armaggedon pudo haber comenzado en cualquier rincón del planeta, como en Corea a principios de los 50 sin ir más lejos, aunque la tensión reinante en Berlin tras el bloqueo terrestre de la ciudad en 1948 hacia pensar que todo comenzaria en los alrededores del Checkpoint Charlie, en la frontera entre la RFA y la RDA donde los tanques de uno y otro bando se vigilaban cañón frente a cañón, nerviosos y desconfiados.

Sin embargo, la crisis del petróleo del 73 abrió un nuevo escenario de conflicto que podría degenerar en un holocausto atómico: Oriente Medio y sus ricos campos petroliferos.

En el libro, los soviéticos querían hacerse con ellos tras un atentado islámico contra sus principal instalación petrolifera. El politburó sabia que de hacerlo directamente desencadenaria una guerra total por lo que se dedica a crear una farsa que le permita atacar Europa occidental amparado en el "derecho" y la "legalidad" con el fin de restringir el uso de armas nucleares y de paso, de forma indirecta, con las mejores unidades de la OTAN enfrascadas en alemania, atacar Oriente Medio sin demasiada oposición.

La historia se centraba sobre todo en las operaciones submarinas y de la marina de superficie, como asi lo hace el juego, un simulador de submarinos publicado en 1988 por Microprose, que nos pondrá a los mandos de uno en el Mar del Norte, cerca de Noruega, en los comienzos del conflicto. Mientras atacamos cargueros rusos, evitamos desembarcos y nos escabullimos de otros submarinos, iremos siguiendo la trama de la novela con mensajes en pantalla y breves animaciones. El juego en si nos mostrará distintas pantallas tácticas en las que deberemos detectar enemigos evitando ser detectados, seguirlos y en última instancia, hundirlos al fondo del mar.

Posteriormente, Tom Clancy crearía su propia productora de videojuegos con el nombre de este juego / novela: Red Storm Entertainment, que posteriormente fue comprada por Ubisoft.

. Raid over Moscow: Tan importante como tener los medios con los que destruir al enemigo era obtener la información necesaria sobre sus actividades, potencial de armamento, situación de las bases, etc. En la época previa al desarrollo de los satélites el espionaje se basaba en acciones sobre el terreno llevadas a cabo por valerosos hombres y mujeres que se infiltraban tras las lineas enemigas bajo distintas tapaderas. El desarrollo de la aviación militar llevó a la creación de aparatos que podían aumentaban su techo operativo pudiendo alcanzar alturas que les hacían invisibles para los radares enemigos, unidos a la mejora de los aparatos fotográficos dieron lugar a la creación del espía perfecto: el U2, que tuvo en los 60 su época dorada continuando en servicio incluso cuando los satelites de reconocimiento se hicieron frecuentes.


Su historial de actuaciones le llevó a los campos de batalla de Vietnam, el atolón de Mururoa donde los franceses probaron su bomba atómica y la isla de Cuba donde descubrió los misiles soviéticos que amenazaron con comenzar la tercera guerra mundial; sin embargo el incidente más conocido ocurrió en 1960 cuando un U2 pilotado por Francis Gary Powers, fue derribado sobre territorio de la Unión Soviética mientras trataba de fotografiar silos de misiles intercontinentales.

Y el conocimiento de la localización de estas bases es lo que permite a nuestro escuadrón, repeler los tres ataques de misiles  que nos lanzarán los soviéticos en Raid over Moscow, juego multifase de U.S. Gold en el que primero deberemos desbaratar el ataque en un shoot´m´up de scroll lateral en el que tendremos que destruir las estructuras enemigas hasta llegar al centro de lanzamiento de misiles para hacerlo cenizas. Podremos modificar la altura del avión para esquivar obstáculos.

Posteriormente nos dirigiremos a un centro de mando en Moscú para, en una primera fase, deberemos usar fuego de mortero en un arcade con vista de tercera persona con el Kremlin como escenario, para deshacernos de los soldados soviéticos. Una vez eliminados nos las veremos con dos robots que guardan el reactor nuclear del complejo, en un nivel que recuerda ligeramente a "Discs of Tron". Al segundo deberemos destruirlo en un tiempo inferior a dos minutos o de lo contrario no habrá supervivientes y aun terminándonos el juego, habremos fallado en nuestro cometido.

Existe un remake de 2008 para PC, cuyos gráficos dejan mucho que desear. Podréis descargarlo desde la siguiente dirección:  http://layden.retroremakes.com/


Video del desarrollo del remake de Red Storm Rising

Backside Games Studios

Backside Games Studios © 2014 - Designed by Templateism.com, Plugins By MyBloggerLab.com | Published By Gooyaabi Templates